CASINO DE TOLOSA

Existe un interesante libro con la historia del Casino de Tolosa, realizado con motivo de su centenario, 1885-1985, siendo en aquel momento presidente de la institución Eduardo Arrillaga Domínguez y del que es autor José Félix del Hoyo Simón. Este interesante libro que relata con minuciosidad la historia a lo largo de los 100 años de la institución, hoy en día agotado, es una fuente de información imprescindible.

En la página web que se presenta, no se va a tratar de reproducir el libro, que para eso está, y si está agotado y se ve oportuno, se podría hacer una  segunda edición. Se va a tratar de incidir en los primeros tiempos, los más alejados y desconocidos y hacer hincapié en las personas que fueron los agentes de aquellas actividades.

Todas estas personas han fallecido, naturalmente, pero es que además de muchas de ellas no quedan familiares en Tolosa y son apellidos totalmente desconocidos en la actualidad. Con el ánimo de dar a conocer estos personajes presentamos este trabajo.

Esta más que centenaria sociedad comienza su andadura en 1885 cuando un grupo de tolosarras decide constituir una nueva sociedad, la primera que se hacía en Tolosa en aquel momento y así el 06.01.1885 enviaron los estatutos por ellos redactados al Gobierno Civil para su aprobación.

La contestación a la solicitud de aprobación de los estatutos llegó el 25.05.1885 con lo cual este Casino ya tenía entidad legal, lo que no tenía todavía era sede social para lo cual utilizaban el último piso de la Casa Consistorial para “proporcionar a los socios un centro de agradable reunión donde,  siguiendo las normas de una amistosa convivencia,  puedan sus socios en un régimen de franca independencia, hallar la mayor suma de comodidades, lectura de periódicos, obras científicas, literarias y artísticas y demás distracciones de lícito y decoroso entretenimiento” según rezaban los primeros estatutos de que disponían.

Así llegaron a 1903 cuando el Ayuntamiento necesitado de los locales que ocupaban les pidió que abandonasen los mismos, para lo cual se encontraron con el problema de tener que encontrar un local social.

Tuvieron la oportunidad de obtener el actual y único local social que el Casino ha tenido a lo largo de su historia que era el palacio de Idiaquez, situado enfrente del Ayuntamiento, en la plaza Vieja, punto neurálgico de Tolosa en aquella época; por otra parte la categoría del edificio, la posibilidad de adquirirlo entero, es decir varios pisos y sobre todo su situación animaron a aquellos precursores a proceder a su compra.

Fue por 55.000 pts de las de entonces, cuando compraron el inmueble la Junta Directiva que en aquel momento regía los destinos de la sociedad.

Hasta entonces no nos consta la existencia de ninguna Junta Directiva, siendo el Casino de Tolosa, hasta ese momento, un lugar de confraternización y solaz, con motivo de esta compra se instituye la primera Junta Directiva compuesta por los siguientes señores:

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CARGO NOMBRE Y PROFESIÓN
PRESIDENTE Juan José Munita y Aramburu, archivero
VICEPRESIDENTE Cirilo Recondo y Mugica, abogado
SECRETARIO Ramón Bandres y Azcue, abogado y secretario municipal
TESORERO Adrián Leloup y Blanc, comerciante
CONTADOR Juan Irazusta y Zanoni, empleado particular
VOCAL Juan Bodi y Tolosa, industrial
VOCAL Julián Eizaguirre y Garmendia, maestro de obras
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Vale la pena que nos detengamos en valorar estas personas que hicieron posible lo que ahora tenemos, en primer lugar se ve que aunque efectivamente no son personas pertenecientes al proletariado o al campesinado rural, existen personas con títulos universitarios con otras sin ellos, funcionarios y empresarios, comerciantes e industriales, es una amplia capa de la sociedad tolosarra del momento, que hay que valorarla con la perspectiva social de la época, podríamos decir que muy abierta para lo que se usaba en la época, aunque a nuestro ojos actuales no lo parezca.

Se debe de tener en cuenta que hasta hacía muy pocos años en Tolosa había estado una Corte Carlista, que no dejaba de ser una copia de la Corte de Madrid, con todos los cargos y nobleza que ello conlleva y naturalmente con la separación de clases propia de las monarquías.

No todos ellos eran tolosarras, Munita era de Zarautz, Recondo de Ibarra y Eizaguirre de Orendain y aunque tolosarras Leloup y Bodi eran de origen francés e italiano respectivamente. Esta variedad de orígenes es enriquecedora y valiosa a la hora de establecer el Casino como un lugar de encuentro de gentes de diferentes procedencias y formaciones pero que pueda servir como un lugar de convivencia y fraternidad.

Juan Irazusta Zanoni (Tolosa 27.01.1870)

era el pastelero que inició lo que hoy se conoce como pastelería Gorrtoxategi y fue el inventor de sus famosos XAXUS, la familia Gorrotxategi vino de Zegama posteriormente. El y su hermano Carlos fueron los decididos impulsores de la replantación con Pinus insignis de las laderas vacías que en la época se apreciaban en los montes guipuzcoanos.

Munita (Zarautz 03.01.1848) y Bandrés (Tolosa 18.09.1871)

eran funcionarios, uno de la Diputación, en el recién estrenado Archivo Provincial, aunque hay que decir que como labor extraordinaria realizó el inventario y organización del archivo municipal y el otro del Ayuntamiento como secretario municipal, cargo que ocupó mediante oposición en 1895 y lo fue hasta el 11.08.1936 en que marchó a Baiona donde falleció, siendo secretario ininterrumpidamente excepto un período de tiempo que dejó su cargo de secretario para ser Gobernador Civil de Nafarroa en 1931.

Recondo (Ibarra 08.07.1866)

era el antecesor de una familia que como él tuvo numerosos abogados en sus descendientes, también médicos, siempre con gran incidencia en las actividades de la villa. Aficionado a la música, discípulo de Felipe Gorriti, era un consumado violinista. Sus descendientes, en tercera generación, algunos de ellos son suficientemente conocidos, José Antonio, uno de ellos, además de consumado médico radiólogo, ha investigado en profundidad temas de la historia de Tolosa durante la ocupación francesa, la medicina y beneficencia en la villa y el camino real de Tolosa a Iruña.

Leloup (Tolosa 08.09.1857)

tenía un comercio en la calle Leiza, que siguió muchos años después con el nombre de sucesores de Rosa Blanc. Una hija suya, Candidita casó con Guzman Lacalle magistrado del Tribunal Supremo y fueron padres de Alvaro Lacalle Leloup General Jefe del Alto Estado Mayor y destacado militar ultraderechista del que se dice que estaba detrás del famoso golpe del 23F.

Eizaguirre (Orendain 08.01.1856)

era maestro de obras, uno de sus hijos Guillermo Eizaguirre Ayestaran siguió los pasos de las obras, en este caso como fue afamado arquitecto, que construyó en Tolosa, entre otras muchas cosas las iglesias de los sacramentinos y de los corazonistas, otro hermano suyo, Pepe fue junto con Jesús Azkue y Germán Iñurrategi, todos ellos tolosarras, socios del Casino y del PNV el tribunal que juzgo a José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la Falange Española, en Alicante condenándole a muerte. 

Bodi (Tolosa 02.10.1846)

era un industrial profundamente religioso que participó con importantes donaciones en la reforma de la ermita de Izaskun y arreglos en la Santa Casa de Misericordia de Yurreamendi. Sus hermanos Claudio y Martin casaron sucesivamente, tras su fallecimiento con Visitación Damborenea, hermana de Felisa Damborenea, esposa del músico Eduardo Mocoroa, quien heredó de los hermanos Bodi la fortuna de que disponían.

Así a fines de 1903, el 29.12.1903, ante el notario Lorenzo Salterain y Mendialdua se firmó la escritura de compra-venta.

Hubo que realizar algunas obras y reformas en el local recién adquirido y así a los dos años de la compra, el 06.01.1906 celebra su primera Junta Directiva en el nuevo local social, presidida por Juan José Labadía, presidente en aquel momento, periodista crítico que con el seudónimo de “Bolas” animó los periódicos de la época.

Esta fecha del 6 de enero, el día de los Reyes Magos ha sido paradigmática en el Casino, tradicionalmente era la fecha en la que se celebraba la Asamblea anual y se realizaba la sustitución de la Junta Directiva, además al ser al principio del año, coincidían los períodos de mandato presidencial con el año natural.

El problema del Casino de entonces y ahora es el económico, las vicisitudes sociales y políticas que han agitado a la sociedad tolosarra y vasca en general han incidido en su devenir haciendo que en varias ocasiones estuviese al borde del cierre, siempre acuciado por los problemas económicos; pero no sólo eran los problemas económicos, en los convulsos años anteriores a la Guerra Civil de 1936, las disputas políticas entre los socios, a pesar del carácter apartidista del Casino, fueron frecuentes haciendo en ocasiones tensa la vida en la sociedad.

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